
Boda tradicional Sasak — Una experiencia única en Lombok
Fuimos invitados a vivir desde dentro una boda tradicional Sasak en Lombok, una celebración auténtica llena de música, respeto y comunidad.
Introducción cultural a la boda tradicional Sasak
Las bodas del pueblo Sasak son mucho más que un enlace entre dos personas: son una expresión viva de comunidad y tradición. Tras el merariq —una especie de boda muy íntima dónde sólo asisten los familiares más próximos— llega el nyongkolan, el gran desfile que recorre las calles del pueblo acompañado por música, tambores y color. Durante el recorrido, los novios avanzan seguidos de familiares y amigos, mientras todo el pueblo se une al paso, transformando el matrimonio en una fiesta compartida.
Nuestra llegada a la aldea
Viajamos unos 30 minutos en moto desde Kuta hacia el este hasta llegar a una pequeña aldea donde iba a celebrarse la boda. Fue una invitación personal, no un evento turístico ni una ceremonia abierta a visitantes. Desde el primer momento, nos sentimos bienvenidos: la gente nos miraba con curiosidad y sonrisas, sorprendidos de ver a extranjeros vestidos con traje tradicional Sasak.
Nos unimos a la concentración de motos frente a la playa, donde todos esperaban el inicio del desfile. Un camión con altavoces encabezaba la marcha marcando el ritmo. Desde ahí, partimos juntos rumbo a la casa de la novia, entre música, risas y saludos de la gente del pueblo.
El desfile y los caballos de madera
Durante el trayecto, todos avanzábamos entre el sonido de tambores y cantos. En el centro, los novios caminaban primero, seguidos por todas las mujeres y por último todos los hombres. Poco después, subieron sobre caballos de madera decorados que eran cargados por cuatro personas cada uno. Era una escena increíble: los portadores bailaban al ritmo de la música mientras sostenían a los novios sobre esas figuras talladas y pintadas, un símbolo de unión y celebración dentro de la boda tradicional Sasak.
Nos invitaron a caminar junto a los novios con sombrillas ceremoniales, una de las imágenes más bonitas. En un momento, intentamos devolver la sombrilla por cansancio, pero insistieron en que siguiéramos llevándola: querían que participáramos activamente. Ese gesto fue muy especial, porque pasamos de ser espectadores a formar parte real de la ceremonia.
Ritual final y bailes
Al llegar a la casa de la novia, comenzó la parte más simbólica de la ceremonia. El pueblo se detuvo a observar mientras los novios y algunos familiares realizaron un ritual circular, caminando en torno al patio. Nos explicaron que representa la unión eterna, el vínculo que continúa “hasta la muerte”.
Después aparecieron varias mujeres mayores —posiblemente sus madres o sus abuelas— que comenzaron a bailar con movimientos lentos y expresivos de las manos, al ritmo de la música tradicional. Fue un momento muy emocionante y uno de los recuerdos más potentes de esta boda tradicional Sasak vivida desde dentro.
Reflexión y respeto
Lo más impactante fue sentirnos parte del momento, no como viajeros curiosos sino como invitados. Nadie nos trató como extraños: nos enseñaron que el respeto se demuestra caminando junto a ellos, siguiendo el ritmo, sonriendo y agradeciendo.
La boda tradicional Sasak no es un espectáculo, es una celebración del pueblo. Si alguna vez tienes la oportunidad de presenciar una, recuerda que entras en un espacio íntimo. Vístete con respeto, pide permiso si haces fotos y vive el momento con humildad. Más aventuras como esta, en nuestra sección de Top Aventuras.
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